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¿POR QUÉ NOS MIENTEN NUESTROS JEFES?

Sigmund Freud escribió: “Aquel que tenga ojos para ver y oídos para escuchar podrá convencerse de que ningún mortal puede guardar un secreto. Si sus labios mantienen silencio, parloteará con las puntas de sus dedos, la traición brota de todos sus poros”.

Aunque estemos desesperados por ocultar nuestros secretos, cuanto más nos empeñemos en enterrarlos, más rápido saldrán a la superficie.

Detectar el engaño no es ni tan fácil como decía Freud ni tampoco imposible.

Podemos mentir o ser veraces, discernir la mentira o no notarla, ser engañados o conocer la verdad. Podemos optar, ésa es nuestra naturaleza.

El ser humano es el único capaz de utilizar lo que conocemos como una “una inteligencia maquiavélica”, es decir, pone en práctica una conducta específica y manipuladora con el fin de obtener un beneficio propio en un contexto social.

Según David Livigstone “la evolución favorece a los mentirosos sobre los honestos”. Dicho lo anterior, es mucho más probable que las personas que nos intentan engañar sean seguras de sí mismas (al menos en apariencia), con un buen trabajo, atractivos y exitosos. Con altos cargos (que necesidad tendrían digo yo) e incluso, algunos, casi con un poder ilimitado. Pero…

La mentira “puede ser muy grande y con consecuencias fatales (como que un país tiene armas de destrucción masiva), o pequeña (como que has llegado tarde por culpa del tráfico)”. Mentimos para sobrevivir, para agradar, para enamorar, para evitar una pelea, para ganar seguidores, para ganar una elección, para conseguir un trabajo, para que no nos despidan, pero sobre todo mentimos porque podemos beneficiarnos de ello.

Estamos neurológicamente obligados a confesar y eso es bueno, pues confesar es sano para el organismo, para el cerebro, incluso podría ser sano para el alma, siempre y cuando se crea en esas cosas.

Bien harían nuestros representantes políticos y Generales en dar paz y descanso a su alma… por si la tienen y… ¡¡CONFESAR DE UNA VEZ!!

“Los hombres simulan lo que no son y disimulan lo que son”.